
Nos podríamos enfrascar en una encarniza y eterna lucha contra las enfermedades de la menta, pero la medicina ha avanzado y el “mal humano” está siendo erradicado de a poco. Si no conoce esta rara y nociva enfermedad, le contamos que es una de las más frecuentes en pacientes de pasillos de manicomio y consiste en creerse “humano”, una raza de mamíferos que se rumorea en los anales de la historia, habitaron este planeta hace millones de años, pero de los cuales no queda ningún vestigio. Morfológicamente habrían sido animales de pieles lampiñas, similares a los mandriles, de estatura media en 1,80 centímetros y divididos en diferentes razas. Nunca se llegó a establecer la causa de su desaparición, pero los huesos que se han encontrado en los desiertos de los 6 continentes comprueban su existencia, sin llegar a precisar ningún otro dato. Todo lo que se sabe de ellos tiene que ver con literatura barata, sin validez científica. Su principal diferencia con nuestra especie es que ellos poseían sentimientos, algo así como estímulos químicos a nivel cerebral, que sus pequeñas cortezas procesaban como sensaciones placenteras o dolorosas. En definitiva lo que hoy se conoce de “la humanidad” está más bien supeditado a nociones ficticias.
LA ENFERMEDAD
Cientos de profesionales de la salud mental en el mundo se han dado maña para tratar de entender esta enfermedad. Se monitorea día y noche a los pacientes que entran en este “submundo” y se les aplican diversas terapias para lograr recuperarlos. Una primera característica de los “humanos”, nombre que reciben los enfermos, es que sólo ocupan un 10 por ciento, como máximo, de su capacidad cerebral. A diferencia de una persona sana, no logran controlar las emociones, y viven procesos químicos, descritos como “pasión”, “miedo”, “dolor”, etcétera de manera involuntaria. Los pacientes que viven con esta enfermedad tienden a crear lazos “afectivos” es decir organizarse de manera jerárquica, entendiendo el poder como algo que se da y transforma, de manera consiente. Esta necesidad de lazos hace que algunos sean “padres” y otros “hijos”, unos “jefes” y otros “empleados”, utilizando un modelo de autoridad y afecto, que les permite ordenarse en su desorden.
Un segundo rasgo tiene que ver con la necesidad de creer en algo superior, a quien culpar o seguir, que les ordene la vida. Sus disposiciones están divididas en varias formas de entender el mismo ser, y muchas veces pelean por imponer sus términos, sin ser capaces de resolver nada. Esa búsqueda de lo que llaman “felicidad” les hace equivocarse y siempre terminan recuperándose sin haber encontrado algo concreto.
Un tercer elemento es la búsqueda exhaustiva de sensaciones placenteras. Una, la más potente es “el amor”, y las “relaciones sexuales”, estas últimas permiten que los doctores en siquiatría logren, por una extraña razón, que los pacientes vuelvan a estado de normalidad, pero sólo por escasos segundos.
CAUSA
Se desconocen las causas de la enfermedad de humano, pero se piensa que es una desviación genética que se desencadena por factores ambientales. El científico Mullden Offtter señala que “los pacientes con problemas mentales severos creen efectivamente que son humanos, que tienen un pasado, que comparten un territorio y que se organizan de una forma socialmente establecida. En el momento que se presenta la enfermedad ellos tienen normas claras de conducta, el no cumplimiento hace que ellos sean los encargados de castigar”. Además dice que “se sitúan preferentemente en los inicios del siglo XXI, básicamente porque en ese momento el planeta, que ellos llaman tierra, comenzó a cambiar climáticamente. Lo que hoy es desierto algún día fueron ciudades”. Según el profesor de tierrología, ciencia dedicada al estudio del planeta, Luckor Uter “Fue el año 2110 que el planeta, como lo conocían los humanos desapareció producto de los cambios climáticos. Fueron tan nocivos los efectos de la humanidad, que el planeta decidió ordenarse, con monzones, erupciones volcánicas, cataclismos y otros fenómenos climatológicos, que hicieron que sólo las especies más capacitadas sobrevivieran. Obviamente la fragilidad mental y física de los humanos terminó por destruirlos. Ellos eran como la enfermedad de cáncer, que hoy afecta algunos animales menores, cuando poblaban un lugar sólo lo destruía, y se expandían con una rapidez que la tierra no logró soportar. Y como organismo vivo que es el planeta utilizó sus anticuerpos para deshacerse de esta plaga”.
SINTOMAS
Gn Vks siquiatra describe los síntomas como “una vida en un lugar inexistente. El cerebro es un arma compleja y de doble filo, como un cuchillo, si lo tomas por el mando puedes cortar, si lo tomas por el filo te cortas tu, por lo mismo nuestros pacientes imaginan todo lo que pasa, ven cosas que no están y asumen que son reales. Sólo son capaces de administrar los 5 sentidos básicos, obviando los 8 restantes, dándoles la sensación que todo lo que viven es real. Ven, huelen, tocan, degustan y oyen como si fuera real, y el resto su cerebro lo hace real. Nuestros pacientes creen que ven iguales entre ellos, que perciben igual, pero se equivocan, sus cerebros y el consenso social hacen que esta idea sea posible. Cuando hay alguien que cuestiona sus ideas lo tratan de “loco” o “enfermo”, por que su necesidad de creer es más poderosa, es su arma y razón de defensa”, dice el facultativo.
RECUPERACION
Se han invertido grande cantidades de tiempo en determinar las causas. Sin tener idea hoy por qué se produce el Síndrome Humano, está claro que el índice de recuperación es alto. Dice GNPco Somsfv profesor de Neurosiquiatría “Nuestro primer logro es que en sus descansos, lo que ellos llaman dormir hemos logrado darles terapia, es decir cuando ellos sueñan nosotros hemos podido irlos orientando de cómo hacerlos salir de su enfermedad. Lo segundo es utilizar terapias de shock, es decir hacerles sentir que no vale la pena ser humano. Muchos logran abstraerse por minutos de su enfermedad, pero vuelven nuevamente, lo que ellos llaman Deja Vu, pero finalmente el paciente que logra recuperarse definitivamente para los humanos muere, es decir, traspasa la enfermedad y logra salir de sus alucinaciones. Ellos ven la muerte como el final de la vida, no cómo nosotros, que lo vemos con transformación, es decir no asumen la inmortalidad como parte de estar vivos. En muchos de los casos los lloran, los velan y en forma ficticia los entierran. En su realidad tienen que despedir a quien se fue”. Consultado por el tiempo de duración del Síndrome, el profesor dice “Es muy relativo, hay humanos que no alcanzan si quiera a nacer y otros que duran muchas horas en su alucinación, pero nunca tanto, aunque ellos piensan que fueron muchos años. Estudios nos dijeron que un humano soñaba cuatro segundos en promedio y creían que habían soñado toda una noche. El tema es que ellos creen que vivieron por mucho tiempo, y fue apenas un par de horas”. Mientras no exista una solución definitiva, habrá insanos que seguirán creyendo vivir en una realidad paralela, compartiendo y pensando que son una raza superior. Lo positivo es que en algún momento se despierta del letargo y con medicación y descanso se puede establecer que fue un dulce y cálido sueño.
1 comentario:
hola mi niño, espero que todo vaya bien contigo..
me he leido todo.. es interesante..
aunqque me agrada mas tener síndrome humano a no sentir.
un besote enorme
date una vuelta por mi blog
cariños
y hasta pronto.-
La Cami.
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